¡Nunca es demasiado tarde para convertirte en lo que podrías haber sido! Esta frase se ha convertido en una forma de vida para mí, me encendió la lamparita y empecé a cumplir un sueño.

Dejé mi trabajo fijo que daba pocas satisfacciones y me convertí en una de las primeras fotógrafas de bebés, niños y familia de Italia, cuando esta especialidad era completamente desconocida. Tomé por primera vez una réflex y me puse a estudiar sin parar. Todos me consideraban una loca o una visionaria, pero la fotografía me tenía completamente conquistada.

Me siento una afortunada y una privilegiada que logró cumplir su rol en la vida, amando profundamente cada momento que comparto junto a una futura mamá, un recién nacido o una familia en crecimiento, con el ojo puesto en la belleza expresando las verdaderas emociones.